BUSCAR LA FELICIDAD A TRAVÉS DE LOS RITUALES

0

Un ritual es una práctica significativa, una práctica consciente cargada de simbolismo y con un alto sentido de propósito. El título de este artículo debería ser «Buscar la felicidad a través de los hábitos» o incluso «hábitos para la felicidad» pero quería destacar la diferencia que hay entre desarrollar hábitos a través de los rituales o hacerlo a través de las rutinas.

Los rituales no solo nos hacen más felices, también nos hacen más productivos. Las rutinas nos hacen igual de productivos pero es como estar en piloto automático y si es cierto que nos ayudan a regular nuestro día a día pero no están asociadas con ninguna emoción. Por eso escribiré sobre cómo buscar la felicidad a través de la práctica consciente de 3 sencillos rituales.

3 rituales que fortalecen tus hábitos para la felicidad

Observa tus emociones

Ponerle un nombre a eso que estás sintiendo es el primer paso para conceptualizar, comprender y regular nuestras emociones. No intentes negarlas, ni reprimirlas. Está allí, por ejemplo, la ira; y ya sabes lo que pasa: la verbalizas, la rumias durante horas, la justificas y ella no para de crecer.

¿Y si por un momento cambias tu foco de atención? ¿y si haces algo tan sencillo como salir a caminar? ¿y si al regresar escribes sobre eso que te provocó ira?

Yo conozco muy bien la ira, la indignación, es de las emociones que me mueven. Durante años fue un problema, ahora es mi gasolina. Convertí la ira en mi motor para generar los cambios que necesitaba. Eso solo pasó cuando entendí mi ira y la usé a mi favor.

Créeme, hay muchas razones para sentir ira en este mundo, puede ser muy frustrante e intensa, puede ser demoledora… pero cuándo te haces la pregunta correcta (y la pregunta correcta es ¿de qué parte soy responsable?) te sale el Yoda interno que dice “caminos a la victoria hay, distintos que aplastar a un enemigo”. Y querido lector, sucede la magia.

Mi ritual asociado a la observación de emociones es escribir, muchos meditan, otros tienen conversaciones frente al espejo una vez al día, otros (los más afortunados) tienen un amigo de confianza con el que comparten su historia. Elige tu ritual.

Toma la decisión a la acción

Si me preguntarás por una de mis virtudes te diría que la mejor «es que hago que las cosas pasen». A mí me verás regresar de muchos proyectos (bien o mal, que más da), pero nunca me verás metiendo en cajas mis sueños pendientes. Hay una frase en la película Someone Else’s America, de Goran Paskaljevic, que reza:

«Nosotros somos así, locos y simples. Luchamos siempre, perdemos algunas veces… incluso cuando ganamos perdemos, pero nunca nos rendimos».

Es poderosa y puede intimidar como filosofía de vida, pero realmente nos habla de la acción, de abandonar el miedo por el resultado y disfrutar el camino. Esto lo aprendí de mi trabajo, en el mundo digital nada es perfecto, todo es perfectible, y el punto de partida siempre es un producto mínimo viable.

Mi ritual asociado a la toma de acción es dedicar 30 minutos al día a pensar mis proyectos, los llevo en un excel, les pongo nombres, voy apuntando mejoras, adelantos, retrocesos, hablo de ellos con mis amigos, incluso les comento mis progresos aunque seguramente no me entienden y por cortesía solo asienten y sonríen. También voy identificando las próximas tareas, qué necesito aprender para continuar, quién está haciendo algo parecido.

En fin, esto de hacer que las cosas pasen es como caminar; no se camina dando saltos largos, se camina paso a paso.

Piensa sobre la felicidad y sobre tu felicidad

Llegó la hora de decirte que todo lo anterior sirve para mí, pero no para ti. Porque la verdad es que cosechar hábitos para la felicidad exige tener nuestras propios rituales, y sabes, hemos dejado que otros nos digan cómo ser felices. Mi último ritual es cuestionar lo que me rodea, por eso existe este blog, para estar a solas conmigo misma y pensar.

No había pensado en escribir este artículo hasta esta mañana, cuando vi este video y bueno… fue más o menos como cuando Amelie descubrió la caja infantil en su baño. Dale clic que te lo dejé a puntito.

¿Escucharon? José Carlos Ruiz, doctor en Filosofía y autor del libro «El arte de pensar», nos dice palabras más o menos: antes nos decían que la felicidad era tener cosas, poseer… pero ahora está mal visto poseer porque bueno, el medio ambiente, el consumo, la producción desmedida. Así que ahora nos hablan de otra felicidad que debe ser conquistada, «la felicidad de experimentar» pero ojo no es tener experiencias aquí al lado de la casa, no, hay que irse a Bali, al Templo de Angkor, a sostener la Torre de Pisa. La felicidad es el último café vietnamita, es llenar tu feed de instagram de selfies en conciertos, es practicar el último deporte de moda,  es siempre lo que no hacemos pero que si nos esforzamos podemos pagar para hacer.

Sí, la felicidad siempre está allá afuera, lejos. Y por supuesto tienes que gastar, tienes que consumir. Y cuando la conquistas ya vendrá otra felicidad que también tendrás que pagar. El sistema ha sido muy inteligente, ha disfrazado el consumo material de consumo emocional para vendernos experiencias.

Yo solo pensé: qué hijos de puta, me lo han hecho de nuevo.

Share.

About Author

Escribo porque me toca. En serio, me toca. Me toma. Me arrebata. Me arroja al ring de un puñetazo. Me eleva como una Remedios cualquiera. Escribo porque vivo. Escribo porque es esencial. Periodista de profesión, redactora de oficio.

Leave A Reply